HUNGRIA : DURMIENDO CON EL ENEMIGO
El primer ministro húngaro Viktor Orbán , reconoció el domingo su derrota ante el eurodiputado conservador Peter Magyar en las elec...
https://www.analiticacallejera.com/2026/04/hungria-durmiendo-con-el-enemigo.html
El primer ministro húngaro Viktor Orbán, reconoció el
domingo su derrota ante el eurodiputado conservador Peter Magyar en las
elecciones parlamentarias que pusieron fin a 16 años de un gobierno
nacionalista cristiano.
Ha sido derrotado por alguien quien fue colaborador suyo y
miembro del partido de Orbán, un joven de un poco más de 40 años que trabajó
durante años dentro del partido político de Fidesz y en instituciones
del Estado.
Los lideres de la Unión Europea baten palmas y no es para menos porque Hungría se había convertido bajo Orbán en una piedra en el zapato a las aspiraciones de control total de los países miembros del desprestigiado conclave europeo.
Peter Magyar, otrora un leal incondicional del primer ministro húngaro Viktor Orbán, ha puesto fin a los 16 años de gobierno de su mentor después de que su partido, Tisza, ganara las elecciones parlamentarias del domingo por una aplastante mayoría.
Su partido llamado de centroderecha obtuvo 138 escaños en el parlamento de 199 miembros, con el 53,6% de los votos. El partido nacionalista cristiano Fidesz de Orbán consiguió 55 escaños con el 37,8% de los votos, según los resultados oficiales.
En un discurso de victoria ante decenas de miles de simpatizantes reunidos a lo largo del río Danubio en la capital, Budapest, el domingo, Magyar, de 45 años, dijo: "Esta noche, la verdad prevaleció sobre las mentiras".
“Hoy ganamos porque los húngaros no preguntaron qué podía
hacer su patria por ellos, sino qué podían hacer ellos por su patria. Ustedes
encontraron la respuesta. Y la llevaron a cabo”.
Personalmente estas diatribas me tienen harto porque detrás de esas palabras yacen otros propósitos completamente diferentes como estamos cansados de ver. Una cosa es lo que dicen y otra completamente opuesta es lo que hacen.
No sé porque las personas siguen creyendo en las promesas electorales. Eso es misterio para mí.
¿Qué hay detrás de esta victoria de un ex colaborador de Orbán, eurodiputado que vivió en Bruselas durante siete años?
Peter Magyar, cuyo apellido significa literalmente húngaro, nació en Budapest en marzo de 1981 en el seno de una familia de abogados. Es también sobrino nieto de Ferenc Madl, quien fue presidente de Hungría entre 2000 y 2005, coincidiendo con parte del primer mandato de Orbán como primer ministro (1998-2002).
Tras completar sus estudios de derecho en la Universidad Católica Pázmány Péter, cerca de Budapest, en 2004, comenzó su carrera en el derecho empresarial.
En la universidad, se unió al partido Fidesz de Orbán, que por entonces estaba en la oposición, después de no haber logrado la mayoría en las elecciones de 2002, a pesar de haber obtenido la mayoría de los escaños.
En una entrevista concedida al podcast húngaro Fokuszcsoport el pasado octubre, Magyar afirmó que, de niño, se sintió inspirado por Orbán y su política debido a la forma en que lideró las protestas prodemocráticas de Hungría en 1989 contra la Unión Soviética y el liderazgo comunista respaldado por Moscú en Budapest.
En septiembre de 2006, Magyar prestó asesoría legal gratuita al partido Fidesz de Orbán. Fidesz, principal partido de la oposición en aquel entonces y participaba en una serie de protestas antigubernamentales contra el entonces primer ministro, Ferenc Gyurcsany, quien había admitido haber mentido sobre la situación económica del país.
Ese mismo año, Magyar se casó con Judit Varga, quien posteriormente sería ministra de Justicia de Orbán entre 2019 y 2023. Tienen tres hijos.
En 2010, cuando Fidesz regresó al poder y Orbán volvió a ser primer ministro, Magyar fue nombrado funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores. En 2011, se incorporó a la Representación Permanente de Hungría ante la Unión Europea en Bruselas. (Obsérvese que estuvo en Bruselas por siete años.)
Tras su etapa en Bruselas, regresó a Hungría en 2018 y fue nombrado miembro del consejo de administración de la empresa estatal de gestión y mantenimiento de carreteras Magyar Közút ZRT.
También se convirtió en el director de la entidad gestora de
préstamos estudiantiles del gobierno de Orbán.
¿Por qué Magyar se convirtió en el oponente de Orbán?
En febrero de 2024, se supo que casi un año antes, la expresidenta de Hungría, Katalin Novak, había indultado a un hombre condenado por ayudar a encubrir un caso de abuso sexual en un hogar de menores.
Varga la esposa de Magyar quien firmó el indulto como ministro de Justicia, también estuvo implicada en el mismo.
En 2023, Varga dimitió de su cargo como ministra de Justicia para liderar la candidatura de Fidesz a las elecciones al Parlamento Europeo de 2024, y en aquel momento era vista por muchos como una posible sucesora de Orbán.
Magyar y Varga se divorciaron en ese mismo año.
Tras las revelaciones sobre el escándalo del orfanato, estallaron protestas, Novak dimitió como presidente y Varga renunció a su escaño en el parlamento húngaro.
Mientras tanto, Magyar se convirtió en el rostro de la indignación pública por el escándalo.
Aquí debemos detenernos.
Según la historia que nos cuentan, el impoluto Magyar, se horroriza del caso de corrupción y el escándalo consecuente y decide romper con Orbán y comienza a acusar a su antiguo mentor de todas las corruptelas posibles e incluso publica una
grabación no autorizada de una conversación de enero de 2023 con su exesposa en la que ella detallaba un intento de los ayudantes del jefe de gabinete de Orbán de interferir en los archivos de la fiscalía de un caso de corrupción.
La publicación en Facebook y las entrevistas con medios locales contribuyeron a aumentar la popularidad de Magyar en su país.
A principios de ese mes, había declarado a periodistas en Hungría que planeaba fundar un nuevo partido político proeuropeo.
Los medios de prensa europeos nos cuentan la misma historia de siempre que la principal razón por la que Magyar se popularizó en Hungría en 2024 fue la desesperanza que reinaba hasta entonces en la oposición. La gente creía que ningún partido de oposición sería capaz de desafiar con éxito a Fidesz. Pero cuando Peter apareció en medio del escándalo, surgió una esperanza repentina”
Pero no fue hasta abril de 2024 cuando Magyar decidió unirse al partido de centroderecha Tisza como candidato en las elecciones al Parlamento Europeo de 2024 y en las elecciones nacionales de Hungría de 2026.
Siguen los analistas europeos:
“Magyar construyó algo nuevo desde cero y, gracias a su propio compromiso, dio a los votantes no solo motivos para tener esperanza, sino también para creer. Logró unir a una coalición ideológicamente diversa, no de partidos, sino de votantes”, afirmó.
“No superó a Fidesz desafiándolo desde la derecha y siendo más radical, sino centrándose en respuestas políticas, adoptando un tono moderado y devolviendo a los votantes la capacidad de decidir sobre su futuro y el de su país”.
Muy conmovedor.
Pero el salvador de Hungría según Úrsula, la Dama del
Burrito no es tan impoluto.
Además de utilizar el escandalo que obligo a la presidenta a renunciar y a su ex esposa a abandonar la política, y aprovechar este evento como el argumento principal para desligarse de Orbán y comenzar los ataques basados en el mal manejo del país y los supuestos delitos de corrupción en la administración de su antiguo aliado y mentor, el ascenso de Magyar al poder también se ha visto empañado por escándalos, entre ellos la acusación de violencia doméstica por parte de su exesposa, Varga.
Poco después de que Magyar publicara la grabación ilegal en Facebook en marzo de 2024, escribió en su propia cuenta:
«Peter Magyar me grabó en secreto en nuestra casa, a mí, su exesposa, y ahora utiliza esa grabación para lograr sus objetivos políticos. No es digno de la confianza de nadie», quizás una alerta de la catadura moral del personaje que no ha sido tomada en cuenta por los electores como siempre sucede.
También en febrero de este año, fue acusado de un escándalo sexual y consumo de drogas después de que circularan en las redes sociales ciertas fotos comprometedoras. Si bien admitió haber visitado el apartamento y afirmó haber tenido relaciones íntimas con su exnovia con su consentimiento, rechazó las acusaciones de haber consumido drogas y dijo que su exnovia lo había atraído a una "trampa de miel".
“Esa noche no me di cuenta de que estaba siendo víctima de una operación de los servicios secretos, así que me dejé seducir”, dijo Magyar en un vídeo publicado en su plataforma de redes sociales el 12 de febrero.
“Pero después me di cuenta de que me había metido en una situación comprometedora al más puro estilo ruso. Sin embargo, como no había hecho nada ilegal, mi conciencia está tranquila” y como es natural acusa a Orbán de ataques por motivos personales
«Los dirigentes de Fidesz saben que mis hijos me acompañan esta semana, ya que nuestra campaña popular comienza la semana que viene. Querían arruinar este periodo y someterme a una presión psicológica aún mayor, así que cometí un error. No lo conseguirán», añadió Magyar.
Pero, ¿que ofrece Magyar a Hungría?
Su campaña se enfoca en temas que afectan directamente a la gente: inflación, sanidad, educación, corrupción y el desbloqueo de fondos europeos congelados. Este enfoque pragmático conectó con los votantes frustrados por la gestión económica de Orbán y sobre todo, los jóvenes y urbanos críticos con Orbán así como sectores conservadores decepcionados con Fidesz que no necesariamente lo admiraban, pero lo veían como la herramienta más eficaz para cambiar el rumbo del país
Magyar no encaja completamente en la izquierda ni en el liberalismo clásico.
Mezcla un tono conservador en algunos temas con una agenda reformista en otros, defendiendo una Hungría más alineada con la UE, pero sin romper con los reflejos nacional-conservadores de parte de su base.
Magyar no rechaza la identidad húngara ni la soberanía el menos en sus palabras.
Ha defendido públicamente a las minorías húngaras en países vecinos, llegando a caminar 250 km hasta Oradea (Rumanía) para mostrar su compromiso con ellas.
Ha tomado una postura dura contra Eslovaquia por leyes que afectan a la minoría húngara, amenazando con expulsar al embajador eslovaco si no se rectifican.
Su partido se define como conservador, de centro-derecha y patriótico, no liberal-progresista en el sentido cultural.
Los lideres de la Unión Europea baten palmas y no es para menos porque Hungría se había convertido bajo Orbán en una piedra en el zapato a las aspiraciones de control total de los países miembros del desprestigiado conclave europeo.
Peter Magyar, otrora un leal incondicional del primer ministro húngaro Viktor Orbán, ha puesto fin a los 16 años de gobierno de su mentor después de que su partido, Tisza, ganara las elecciones parlamentarias del domingo por una aplastante mayoría.
Su partido llamado de centroderecha obtuvo 138 escaños en el parlamento de 199 miembros, con el 53,6% de los votos. El partido nacionalista cristiano Fidesz de Orbán consiguió 55 escaños con el 37,8% de los votos, según los resultados oficiales.
En un discurso de victoria ante decenas de miles de simpatizantes reunidos a lo largo del río Danubio en la capital, Budapest, el domingo, Magyar, de 45 años, dijo: "Esta noche, la verdad prevaleció sobre las mentiras".
Personalmente estas diatribas me tienen harto porque detrás de esas palabras yacen otros propósitos completamente diferentes como estamos cansados de ver. Una cosa es lo que dicen y otra completamente opuesta es lo que hacen.
No sé porque las personas siguen creyendo en las promesas electorales. Eso es misterio para mí.
¿Qué hay detrás de esta victoria de un ex colaborador de Orbán, eurodiputado que vivió en Bruselas durante siete años?
Peter Magyar, cuyo apellido significa literalmente húngaro, nació en Budapest en marzo de 1981 en el seno de una familia de abogados. Es también sobrino nieto de Ferenc Madl, quien fue presidente de Hungría entre 2000 y 2005, coincidiendo con parte del primer mandato de Orbán como primer ministro (1998-2002).
Tras completar sus estudios de derecho en la Universidad Católica Pázmány Péter, cerca de Budapest, en 2004, comenzó su carrera en el derecho empresarial.
En la universidad, se unió al partido Fidesz de Orbán, que por entonces estaba en la oposición, después de no haber logrado la mayoría en las elecciones de 2002, a pesar de haber obtenido la mayoría de los escaños.
En una entrevista concedida al podcast húngaro Fokuszcsoport el pasado octubre, Magyar afirmó que, de niño, se sintió inspirado por Orbán y su política debido a la forma en que lideró las protestas prodemocráticas de Hungría en 1989 contra la Unión Soviética y el liderazgo comunista respaldado por Moscú en Budapest.
En septiembre de 2006, Magyar prestó asesoría legal gratuita al partido Fidesz de Orbán. Fidesz, principal partido de la oposición en aquel entonces y participaba en una serie de protestas antigubernamentales contra el entonces primer ministro, Ferenc Gyurcsany, quien había admitido haber mentido sobre la situación económica del país.
Ese mismo año, Magyar se casó con Judit Varga, quien posteriormente sería ministra de Justicia de Orbán entre 2019 y 2023. Tienen tres hijos.
En 2010, cuando Fidesz regresó al poder y Orbán volvió a ser primer ministro, Magyar fue nombrado funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores. En 2011, se incorporó a la Representación Permanente de Hungría ante la Unión Europea en Bruselas. (Obsérvese que estuvo en Bruselas por siete años.)
Tras su etapa en Bruselas, regresó a Hungría en 2018 y fue nombrado miembro del consejo de administración de la empresa estatal de gestión y mantenimiento de carreteras Magyar Közút ZRT.
¿Por qué Magyar se convirtió en el oponente de Orbán?
En febrero de 2024, se supo que casi un año antes, la expresidenta de Hungría, Katalin Novak, había indultado a un hombre condenado por ayudar a encubrir un caso de abuso sexual en un hogar de menores.
Varga la esposa de Magyar quien firmó el indulto como ministro de Justicia, también estuvo implicada en el mismo.
En 2023, Varga dimitió de su cargo como ministra de Justicia para liderar la candidatura de Fidesz a las elecciones al Parlamento Europeo de 2024, y en aquel momento era vista por muchos como una posible sucesora de Orbán.
Magyar y Varga se divorciaron en ese mismo año.
Tras las revelaciones sobre el escándalo del orfanato, estallaron protestas, Novak dimitió como presidente y Varga renunció a su escaño en el parlamento húngaro.
Mientras tanto, Magyar se convirtió en el rostro de la indignación pública por el escándalo.
Aquí debemos detenernos.
Según la historia que nos cuentan, el impoluto Magyar, se horroriza del caso de corrupción y el escándalo consecuente y decide romper con Orbán y comienza a acusar a su antiguo mentor de todas las corruptelas posibles e incluso publica una
grabación no autorizada de una conversación de enero de 2023 con su exesposa en la que ella detallaba un intento de los ayudantes del jefe de gabinete de Orbán de interferir en los archivos de la fiscalía de un caso de corrupción.
La publicación en Facebook y las entrevistas con medios locales contribuyeron a aumentar la popularidad de Magyar en su país.
A principios de ese mes, había declarado a periodistas en Hungría que planeaba fundar un nuevo partido político proeuropeo.
Los medios de prensa europeos nos cuentan la misma historia de siempre que la principal razón por la que Magyar se popularizó en Hungría en 2024 fue la desesperanza que reinaba hasta entonces en la oposición. La gente creía que ningún partido de oposición sería capaz de desafiar con éxito a Fidesz. Pero cuando Peter apareció en medio del escándalo, surgió una esperanza repentina”
Pero no fue hasta abril de 2024 cuando Magyar decidió unirse al partido de centroderecha Tisza como candidato en las elecciones al Parlamento Europeo de 2024 y en las elecciones nacionales de Hungría de 2026.
Siguen los analistas europeos:
“Magyar construyó algo nuevo desde cero y, gracias a su propio compromiso, dio a los votantes no solo motivos para tener esperanza, sino también para creer. Logró unir a una coalición ideológicamente diversa, no de partidos, sino de votantes”, afirmó.
“No superó a Fidesz desafiándolo desde la derecha y siendo más radical, sino centrándose en respuestas políticas, adoptando un tono moderado y devolviendo a los votantes la capacidad de decidir sobre su futuro y el de su país”.
Muy conmovedor.
Además de utilizar el escandalo que obligo a la presidenta a renunciar y a su ex esposa a abandonar la política, y aprovechar este evento como el argumento principal para desligarse de Orbán y comenzar los ataques basados en el mal manejo del país y los supuestos delitos de corrupción en la administración de su antiguo aliado y mentor, el ascenso de Magyar al poder también se ha visto empañado por escándalos, entre ellos la acusación de violencia doméstica por parte de su exesposa, Varga.
Poco después de que Magyar publicara la grabación ilegal en Facebook en marzo de 2024, escribió en su propia cuenta:
«Peter Magyar me grabó en secreto en nuestra casa, a mí, su exesposa, y ahora utiliza esa grabación para lograr sus objetivos políticos. No es digno de la confianza de nadie», quizás una alerta de la catadura moral del personaje que no ha sido tomada en cuenta por los electores como siempre sucede.
También en febrero de este año, fue acusado de un escándalo sexual y consumo de drogas después de que circularan en las redes sociales ciertas fotos comprometedoras. Si bien admitió haber visitado el apartamento y afirmó haber tenido relaciones íntimas con su exnovia con su consentimiento, rechazó las acusaciones de haber consumido drogas y dijo que su exnovia lo había atraído a una "trampa de miel".
“Esa noche no me di cuenta de que estaba siendo víctima de una operación de los servicios secretos, así que me dejé seducir”, dijo Magyar en un vídeo publicado en su plataforma de redes sociales el 12 de febrero.
“Pero después me di cuenta de que me había metido en una situación comprometedora al más puro estilo ruso. Sin embargo, como no había hecho nada ilegal, mi conciencia está tranquila” y como es natural acusa a Orbán de ataques por motivos personales
«Los dirigentes de Fidesz saben que mis hijos me acompañan esta semana, ya que nuestra campaña popular comienza la semana que viene. Querían arruinar este periodo y someterme a una presión psicológica aún mayor, así que cometí un error. No lo conseguirán», añadió Magyar.
Pero, ¿que ofrece Magyar a Hungría?
Su campaña se enfoca en temas que afectan directamente a la gente: inflación, sanidad, educación, corrupción y el desbloqueo de fondos europeos congelados. Este enfoque pragmático conectó con los votantes frustrados por la gestión económica de Orbán y sobre todo, los jóvenes y urbanos críticos con Orbán así como sectores conservadores decepcionados con Fidesz que no necesariamente lo admiraban, pero lo veían como la herramienta más eficaz para cambiar el rumbo del país
Magyar no encaja completamente en la izquierda ni en el liberalismo clásico.
Mezcla un tono conservador en algunos temas con una agenda reformista en otros, defendiendo una Hungría más alineada con la UE, pero sin romper con los reflejos nacional-conservadores de parte de su base.
Magyar no rechaza la identidad húngara ni la soberanía el menos en sus palabras.
Ha defendido públicamente a las minorías húngaras en países vecinos, llegando a caminar 250 km hasta Oradea (Rumanía) para mostrar su compromiso con ellas.
Ha tomado una postura dura contra Eslovaquia por leyes que afectan a la minoría húngara, amenazando con expulsar al embajador eslovaco si no se rectifican.
Su partido se define como conservador, de centro-derecha y patriótico, no liberal-progresista en el sentido cultural.
Su visión es que Hungría puede recuperar fondos europeos
congelados (más de 20.000 millones de euros) para invertir en sanidad,
educación e infraestructuras nacionales, adoptar el euro y cumplir normas
presupuestarias europeas como herramienta de estabilidad económica, no como
sumisión mantener una política migratoria estricta (igual que Orbán), pero
gestionada con transparencia y sin usarla como arma política constante
Se argumenta que una Hungría marginada en la UE pierde
influencia real, mientras que una Hungría activa puede defender mejor sus
intereses nacionales desde dentro.
Y es aquí donde el observador encuentra discrepancias. Si es pro europeo es anti nación. Esto esta mas que demostrado, su acercamiento a la UE destruirá su país como ha sucedido con otros países del continente, no se puede ser nacionalista y pertenecer a la UE, porque son conceptos mutuamente excluyentes.
Bajo el mandato de Orbán, los lazos entre Bruselas y Budapest eran tensos debido a sus estrechos vínculos con Rusia. Magyar afirma que reduciría la dependencia energética de Hungría para 2035, al tiempo que buscaría unas relaciones pragmáticas con Moscú.
Al mismo tiempo, Magyar se ha mostrado crítico en el pasado con la presión de Ucrania para unirse a la UE de forma inminente, argumentando que este proceso no debe precipitarse, lo que lo sitúa en desacuerdo con Kiev.
Hay muchas inconsistencias en su discurso, y no debemos olvidar que estuvo en Bruselas durante siete años. No creo en las coincidencias y pienso que aprovechando los errores de Orbán en la conducción del país, este joven apostata es el gusano destructor enviado por Bruselas con la misión de destruir el país desde dentro o quizás no destruir, sino alinearlo completamente a las políticas de la UE que si a ver vamos, es lo mismo que decir destruir.
El partido conservador Fidesz del primer ministro Viktor Orbán lleva dieciséis años en el poder, implementando políticas que han provocado la ira de las instituciones de la Unión Europea, así como de los gobiernos liberales de Europa Occidental.
Viktor Orbán ha impulsado políticas antiinmigración, profamilia, anti-LGBT y contrarias a la ideología woke.
Su gobierno ha defendido valores conservadores y cristianos. Su política exterior se ha basado en un enfoque de sentido común, buscando establecer relaciones pragmáticas no solo con los aliados occidentales tradicionales de Hungría dentro de la UE y la OTAN, sino también con potencias como China y Rusia.
La UE ha criticado duramente al gobierno de Budapest por desviarse del enfoque principal de la UE y negarse a brindar ayuda militar a Ucrania, oponerse a la adhesión de Ucrania a la UE y rechazar las sanciones contra Rusia, que según el gobierno de Orbán perjudican más a la economía europea que la propia Rusia.
Durante la última década y media, Bruselas, las fuerzas de izquierda y las ONG europeas han combatido y amenazado constantemente a Hungría para intentar desviar su rumbo: han congelado los fondos de la UE destinados a Hungría, han excluido a los estudiantes húngaros del programa de intercambio Erasmus, le han impuesto una multa diaria de un millón de euros por proteger sus fronteras de la inmigración ilegal y la han llevado a juicio por la prohibición húngara de promover la ideología de género en las escuelas. Incluso Bruselas ha amenazado a Hungría con privarla de su derecho al voto en la UE si no acata sus exigencias.
Al parecer la estrategia de Bruselas aquí no fue la de enviar un agente desestabilizador como sucedió en Ucrania y en Georgia. Fueron mas sofisticados, crearon un virus y lo ingresaron como primer ministro del país en cuestión usando nada mas y nada menos los “métodos democráticos” que una vez más nos muestran su peligrosa inutilidad.
Pero Orbán ha cometido errores medulares que quizás hayan mejorado el camino para sus oponentes.
No ha sido autocrático como le acusan de Bruselas. Pero ha sido descuidado. Ha permitido corruptelas y se ha embarcado en una serie de medidas que cuando la economía decae adquieren un mayor brillo y visibilidad.
Citemos algunas de ellas:
·
Rediseño de distritos electorales
(gerrymandering) para favorecer su partido
· Uso de medios estatales como propaganda política
· Debilitamiento de la independencia judicial
· Cambios constitucionales para concentrar poder
· Control político sobre instituciones del Estado
Esto lo hace todo el mundo, hasta en el Bastión de la
Libertad USA, pero cuando se esta en el ojo del huracán hay que ser cuidadoso y
mas aun con la economía apretando el bolsillo del personal.
Alrededor de 80% del ecosistema mediático alineado con el gobierno por tanto el reporte es que no hay libertad de prensa.
Según Transparency International Hungría llegó a ser el país más corrupto de la UE con sonados casos de corrupción y clientelismo y contratos públicos favoreciendo aliados políticos.
El caso de Lorinc Meszaros quizás sea el mas emblemático: un plomero pueblerino que se convierte en unos de los hombres más ricos de Hungría gracias a contratos públicos y licitaciones de la Unión Europea.
Otros casos muestran el mismo diseño: contratos públicos con un solo licitador, proyectos inflados en precio y empresas relacionadas con Orbán y sus allegados como es el caso de la Elios Innovatív Zrt.
Elios Innovatív Zrt. es una empresa húngara del sector de la iluminación pública, conocida sobre todo por su papel en uno de los casos de corrupción más sonados relacionados con fondos de la Unión Europea en Hungría.
La compañía estuvo vinculada al entorno familiar del primer ministro Viktor Orbán a través de su yerno István Tiborcz,.
No hubo condena tras la investigación y el caso se cerró sin consecuencias.
Si analizamos la masiva asistencia a las urnas en Hungría el pasado Domingo donde a las cinco de la tarde el 74,23% de los votantes habilitados acudieron a las urnas en Hungría, solo comparable con las elecciones parlamentarias en 2018, cuando el 63,21% había emitido su voto a la misma hora del día de las elecciones, podemos deducir, con el resultado, que las bazas desde Bruselas fueron jugadas perfectamente.
Se combinaron los factores negativos de la gestión de Orbán, se minimizaron los efectos positivos y la congelación de fondos decretada por Bruselas, afecto la economía y la vida de los húngaros que ciudadanos al fin, miembros de aquella mayoría de Ovejas Electrónicas con escasa masa encefálica activa, escuchan solo lo que quieren oír y actúan en consecuencia.
Desde la perspectiva de Bruselas, Viktor Orbán era un estorbo y el compromiso está fuera de toda discusión. Por lo tanto, se hizo necesaria una alternativa. No mediante tanques ni tratados, sino mediante la presión.
Narrativas. Señales, influencias que moldean los resultados incluso antes de que se cuenten los votos.
Un experimento que ya se ha puesto a prueba múltiples veces y esta vez con la adición de un renegado, de un apostata desde dentro de las propias filas del partido de Orbán.
Nada podía fallar.
Bruselas sueña con una Hungría débil y sumisa. Nunca pudieron comprender cómo un pequeño país de nueve millones de habitantes, sin salida al mar y aun recuperándose de décadas de opresión comunista, podía tener la osadía de resistirse. Y para colmo, los húngaros demostraron una y otra vez ser el último bastión del sentido común europeo.
Pero ya se cansaron.
Y es aquí donde el observador encuentra discrepancias. Si es pro europeo es anti nación. Esto esta mas que demostrado, su acercamiento a la UE destruirá su país como ha sucedido con otros países del continente, no se puede ser nacionalista y pertenecer a la UE, porque son conceptos mutuamente excluyentes.
Bajo el mandato de Orbán, los lazos entre Bruselas y Budapest eran tensos debido a sus estrechos vínculos con Rusia. Magyar afirma que reduciría la dependencia energética de Hungría para 2035, al tiempo que buscaría unas relaciones pragmáticas con Moscú.
Al mismo tiempo, Magyar se ha mostrado crítico en el pasado con la presión de Ucrania para unirse a la UE de forma inminente, argumentando que este proceso no debe precipitarse, lo que lo sitúa en desacuerdo con Kiev.
Hay muchas inconsistencias en su discurso, y no debemos olvidar que estuvo en Bruselas durante siete años. No creo en las coincidencias y pienso que aprovechando los errores de Orbán en la conducción del país, este joven apostata es el gusano destructor enviado por Bruselas con la misión de destruir el país desde dentro o quizás no destruir, sino alinearlo completamente a las políticas de la UE que si a ver vamos, es lo mismo que decir destruir.
El partido conservador Fidesz del primer ministro Viktor Orbán lleva dieciséis años en el poder, implementando políticas que han provocado la ira de las instituciones de la Unión Europea, así como de los gobiernos liberales de Europa Occidental.
Viktor Orbán ha impulsado políticas antiinmigración, profamilia, anti-LGBT y contrarias a la ideología woke.
Su gobierno ha defendido valores conservadores y cristianos. Su política exterior se ha basado en un enfoque de sentido común, buscando establecer relaciones pragmáticas no solo con los aliados occidentales tradicionales de Hungría dentro de la UE y la OTAN, sino también con potencias como China y Rusia.
La UE ha criticado duramente al gobierno de Budapest por desviarse del enfoque principal de la UE y negarse a brindar ayuda militar a Ucrania, oponerse a la adhesión de Ucrania a la UE y rechazar las sanciones contra Rusia, que según el gobierno de Orbán perjudican más a la economía europea que la propia Rusia.
Durante la última década y media, Bruselas, las fuerzas de izquierda y las ONG europeas han combatido y amenazado constantemente a Hungría para intentar desviar su rumbo: han congelado los fondos de la UE destinados a Hungría, han excluido a los estudiantes húngaros del programa de intercambio Erasmus, le han impuesto una multa diaria de un millón de euros por proteger sus fronteras de la inmigración ilegal y la han llevado a juicio por la prohibición húngara de promover la ideología de género en las escuelas. Incluso Bruselas ha amenazado a Hungría con privarla de su derecho al voto en la UE si no acata sus exigencias.
Al parecer la estrategia de Bruselas aquí no fue la de enviar un agente desestabilizador como sucedió en Ucrania y en Georgia. Fueron mas sofisticados, crearon un virus y lo ingresaron como primer ministro del país en cuestión usando nada mas y nada menos los “métodos democráticos” que una vez más nos muestran su peligrosa inutilidad.
Pero Orbán ha cometido errores medulares que quizás hayan mejorado el camino para sus oponentes.
No ha sido autocrático como le acusan de Bruselas. Pero ha sido descuidado. Ha permitido corruptelas y se ha embarcado en una serie de medidas que cuando la economía decae adquieren un mayor brillo y visibilidad.
Citemos algunas de ellas:
· Uso de medios estatales como propaganda política
· Debilitamiento de la independencia judicial
· Cambios constitucionales para concentrar poder
· Control político sobre instituciones del Estado
Alrededor de 80% del ecosistema mediático alineado con el gobierno por tanto el reporte es que no hay libertad de prensa.
Según Transparency International Hungría llegó a ser el país más corrupto de la UE con sonados casos de corrupción y clientelismo y contratos públicos favoreciendo aliados políticos.
El caso de Lorinc Meszaros quizás sea el mas emblemático: un plomero pueblerino que se convierte en unos de los hombres más ricos de Hungría gracias a contratos públicos y licitaciones de la Unión Europea.
Otros casos muestran el mismo diseño: contratos públicos con un solo licitador, proyectos inflados en precio y empresas relacionadas con Orbán y sus allegados como es el caso de la Elios Innovatív Zrt.
Elios Innovatív Zrt. es una empresa húngara del sector de la iluminación pública, conocida sobre todo por su papel en uno de los casos de corrupción más sonados relacionados con fondos de la Unión Europea en Hungría.
La compañía estuvo vinculada al entorno familiar del primer ministro Viktor Orbán a través de su yerno István Tiborcz,.
No hubo condena tras la investigación y el caso se cerró sin consecuencias.
Si analizamos la masiva asistencia a las urnas en Hungría el pasado Domingo donde a las cinco de la tarde el 74,23% de los votantes habilitados acudieron a las urnas en Hungría, solo comparable con las elecciones parlamentarias en 2018, cuando el 63,21% había emitido su voto a la misma hora del día de las elecciones, podemos deducir, con el resultado, que las bazas desde Bruselas fueron jugadas perfectamente.
Se combinaron los factores negativos de la gestión de Orbán, se minimizaron los efectos positivos y la congelación de fondos decretada por Bruselas, afecto la economía y la vida de los húngaros que ciudadanos al fin, miembros de aquella mayoría de Ovejas Electrónicas con escasa masa encefálica activa, escuchan solo lo que quieren oír y actúan en consecuencia.
Desde la perspectiva de Bruselas, Viktor Orbán era un estorbo y el compromiso está fuera de toda discusión. Por lo tanto, se hizo necesaria una alternativa. No mediante tanques ni tratados, sino mediante la presión.
Narrativas. Señales, influencias que moldean los resultados incluso antes de que se cuenten los votos.
Un experimento que ya se ha puesto a prueba múltiples veces y esta vez con la adición de un renegado, de un apostata desde dentro de las propias filas del partido de Orbán.
Nada podía fallar.
Bruselas sueña con una Hungría débil y sumisa. Nunca pudieron comprender cómo un pequeño país de nueve millones de habitantes, sin salida al mar y aun recuperándose de décadas de opresión comunista, podía tener la osadía de resistirse. Y para colmo, los húngaros demostraron una y otra vez ser el último bastión del sentido común europeo.
Pero ya se cansaron.


2 comentarios
Excelente análisis.
Gracias estimada. Saludos
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