HEART ATTACK

Cuando estas en una cama de hospital con varias agujas y sensores en tu cuerpo, semivestido con el trapo abierto atras y rodeado de monitore...

Cuando estas en una cama de hospital con varias agujas y sensores en tu cuerpo, semivestido con el trapo abierto atras y rodeado de monitores, tubos y bolsas de ignotos liquidos entrando melancolicamente a tu torrente sanguineo, tienes mucho tiempo para pensar.
Tiempo que no tuviste cuando te anunciaron que tenias un ataque al corazon y que en materia de pocos minutos te subirian al salon de operaciones. 
No pudistes pensar en nada porque tu presion sanguinea ascendio  a niveles inadmisibles y un enjambre de enfermeras te despojaron de tu ropa y de tu gorra y de tus zapatos y te quitaron el telefono y se cagaron en tus  debiles reclamos que debias llamar a tu familia.
Fue un viaje vertiginoso en camilla hasta el salon de operaciones donde viste sin ver rostros adoloridos, compasivos y tambien indiferentes por el uso y la costumbre, las luces  las paredes y los letreros pasaban en una extrana exposicion de  diapositivas ante tus ojos  agrandados por el miedo y la incertidumbre.
Otro enjambre de enfermeras te depositaron en una  plataforma inmaculadamente blanca y viste encima de ti  los enormes focos y  los  escalofriantes mecanismos de la liturgia medica moderna  con sus grandes  pantallas por todos lados  mientras  diligentes manos colocaban sensores y eliminaban indeseables vellos  y ubicaban  parabanes delante de tus ojos que intentan captar la magnitud del fallo de tus organos y de tu cuerpo, para el menos enviar una senal de tranquilidad a tu cerebro que desprevenido, es incapaz de procesar consecuentemente tantas senales, tanto ruido y tanta luz.
Despiertas en la cama de hospital, rodeado de monitores y con multiples intrusos en tus brazos y en tus manos: agujas, sensores y ahora un pequeno grupo de enfermeras chequean los   parametors que tu cuerpo emite constantemente. 
Esta anocheciendo y piensas un poco mas organizadamente y te comunicas con tu familia, ansiosa, adolorida, triste.
Y es ahi donde  te preguntas si este es el final de tu carrera en la vida, si tu corazon ha renunciado a trabajar un poco mas y te  haces la pregunta tipica de los desafortunados: PORQUE?
Nunca he fumado , no soy alcoholico, siempre he sido sano no he abusado de ninguna de las sustancias que el humano abusa y a traves de las cuales se convierte en un despojo y heme aqui  conectado cual  patetica version de Matrix en una cama de un hospital al Norte de todos mis origenes.
No hay respuestas para tal pregunta y ello demuestra la  irreversibilidad del destino una vez mas, pero cansado de tan inutil estado filosofico, me duermo en los silencios  densos y de cierta manera tenebrosos del Hospital.
Manana sera otro dia.

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