Los comprendo perfectamente. Yo mismo estoy en esa situacion. Es fustrante ver como el pais que arribaste hace muchos anos , donde trabajaste como un poseso, donde construiste familia, negocios con la vista puesta en un futuro completamente diferente al que te esperaba si te quedaras en Cuba, se despena inexorablemente. No sabes la historia, o si la sabes, no quieres aplicarla al presente, y ves a un presidente que responde a una gran parte de tus esperanzas y lo apoyas sin reservas y votas por el , pero a medida que pasa el tiempo esa miama fustracion te impide ver sus errores y te conviertes en un fanatico, aunque no lo admitas, porque quieres ver tus esperanzas cumplidas a toda costa. No es nada inusual, es solo naturaleza humana. Pero la cosa cambia de tono cuando esas mismas personas a las cuales comprendemos y entendemos, se tornan beligerantes. No admiten criticas a Donald Trump, todo lo que hace esta bien y no les importan sus mentiras e inexactitudes que...
La historia de las sociedades siempre se ha movido entre dos fuerzas: la apertura y el control. Cada época se define por la forma en que equilibra esas tensiones. Hoy, al mirar el rumbo de nuestra sociedad, se imponen tres realidades que marcan un horizonte incierto: la erosión de la libertad de expresión, la violencia política como lenguaje cotidiano —ejemplificada de manera brutal en el asesinato de Charlie Kirk— y los cambios demográficos profundos que transforman la composición cultural de Europa y Norteamérica. Estos factores, aunque distintos, están íntimamente ligados. Juntos nos obligan a preguntarnos: ¿qué clase de futuro estamos construyendo? Durante siglos, Occidente se enorgulleció de haber colocado la libertad de expresión en el centro de su proyecto democrático. Fue, de hecho, una de las conquistas que definieron la modernidad: el derecho a disentir, a criticar a los poderosos, a imaginar futuros alternativos. Sin embargo, en los últimos años esa libertad pare...
U na pareja amiga nuestra nos invita graciosamente al bautizo de su primogenito al cual asistimos de buen grado en una iglesia catolica de mi ciudad. Como es natural, asistimos con el deseo de cumplir con nuestros amigos en un momento tan importante para ellos y yo con el interes de ver si la liturgia del dogma habia cambiado de forma o de esencia y se habia adaptado a estos tiempos. Muy fallida esperanza, porque el cura dejo atras los problemas a los que su rebano se enfrenta y paso todo el tiempo hablando de cosas que ya conocemos en demasia. Creo que las Iglesias en general, tanto la catolica como la protestante tienen la misma agenda de apartar los problemas de las congregaciones y concentrarse en las ofrendas y los diezmos. Que mejor lider para una comunidad que un pastor o un cura? Personas armadas con cierta autoridad y con el arma incontestable de la fe que pudieran cohesionar la resi...
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