EL ULTIMO BARON
Mi familia política era enorme. Mi suegra tenía 17 hermanos divididos entre hembras y varones, todos con pintorescos apodos que duraron hasta sus respectivas muertes. El Nino, Chichi, Canario, Quenque… creo que solo un par de ellos conservaron sus nombres. Y de las hembras, ni se diga… Monguita, Teti, Tita, Chencha, Nenita, La Nina ... Como dije, era una familia gigantesca y cuando llegué a esta familia alrededor del 1978, todo el mundo vivía y las festividades eran multitudinarias porque todos ellos tenían hijos y algunos hasta nietos Siempre me lleve muy bien con todos, como es natural, con algunos más que con otros, pero tenía buenas relaciones con todos ellos. Eran buenas personas muy sencillas oriundas de Pinar del Rio y establecidos en La Habana y sus afueras. Pero la vida, implacable, ha comenzado a diezmar a esta familia. Las mujeres han resistido al impacto de los años y de las enfermedades. Solo una de ellas se ha marchado para siempre y mi suegra, que est...